Internet, Deporte y Educación

Página personal de Sergio Palay

Archive for the ‘La Huella’ Category

La huella: Cuando la derrota se mezcla con el orgullo (Uruguay 3 – Senegal 3)

Posted by sergiopalay en mayo 30, 2014

richarComo olvidar el partido que marcó la participación uruguaya en Corea y Japón 2002. El hecho de que ese martes 11 de junio se jugase a las 3 de la mañana era simplemente un detalle más que quedará en nuestras retinas a la hora de recordar ese encuentro.

Un escenario ideal

Lo cierto es que tras un torneo irregular, luego de perder bien con Dinamarca 2-1 (dos goles de Tomasson hicieron inútil el inolvidable zapatazo de Darío Rodríguez), y de empatar sin goles ante Francia pese a jugar buena parte del encuentro con un hombre de más, la Selección Uruguaya llegaba al tercer encuentro del grupo en una situación digna de firmar al comienzo del Mundial. Es que si a cualquier uruguayo le decían antes de empezar que ganándole a Senegal clasificábamos, todos lo firmábamos. Sin embargo, tras ver los dos primeros juegos y ver como los morenos vencían a Francia y empataban con Dinamarca, muchos empezamos a dudar …

Con el afán de ganar

Uruguay saltó al campo dispuesto a conseguir la victoria. El entrenador, Víctor Aroldo Púa había acomodado la defensa con Lembo marcando por el lateral puesto que el experimentado Gustavo Méndez había dado muestras en el primer encuentro de que ya no estaba a la velocidad mundialista. El “experimento” no era desconocido pues Lembo había jugado en esa posición en sl histórico Sub 20 de Malasia 97. En el medio el “Gato” Romero y el “Canario” García se repartían tareas de marca, mientras que Varela y el Chino Recoba iban por los costados. Arriba la responsabilidad goleadora era para Darío Silva y un “Loco” Abreu que se había metido en el once a fuerza de goles en los amistosos previos.

Las primeras acciones mostraron a un Uruguay protagonista. Un par de incidencias se desarrollaron en el área de los senegaleses y Darío y el Loco dispusieron de oportunidades. Sin embargo, el encuentro cambió con un falló arbitral.

Pareció penal pero no fue

Es cierto que los senegaleses habían dado muestras que de contragolpe iban a lastimar. Fue así que una salida rápida terminó con El-Hadji Diuof quedando mano a mano con Carini. El golero se le fue encima y el delantero se dejó caer. Todos compramos el penal. Sin embargo, las cámaras dirían que Carini nunca llegó a tocar al delantero y el árbitro holandés Jan Wegereef se equivóco. Poco le importó a Fadiga que venció a Carini decretando la apertura.

De allí en más Senegal fue una tromba. Fadiga corrió esquivando las patadas celestes y mandó el balón al centro para que Papa Bouba Diop, uno de los hombres con apellidos más pintorescos de ese Mundial, a anotar el segundo tanto cuando corrían 25 minutos.

Con Uruguay deambulando en la cancha Diop habilitado por milímetros anotó el 3-0 y pintaba para gran goleada.

Cambios que cambiaron

Cabeza gacha, eliminados, los celestes se fueron a vestuario. Allí sólo los protagonistas saben lo que pasó. Púa quemó los últimos dos cambios (ya había entrado Regueiro por Sorondo cuando iban 0-2) colocando al “Chengue” Morales por Abreu, y haciendo debutar al por entonces joven Diego Forlán.

Casi sin defensas, y con cuatro puntas, Uruguay salió dispuesto a todo o nada. Y a los pocos segundos el “Chengue” Morales, héroe de la clasificación ante Australia, anotaba el descuento tras un rebote ante disparo de Darío Silva. Un gol psicológico. Mientras festejaba sacándose la camiseta y mostrando la del añorado Fabián O’Neill (ausente por lesión) el Chengue arengaba a los celestes. El gol puso nerviosos a los africanos que ya no mostraban sus mejores armas.

Pero el reloj también jugaba su partido. Igual Uruguay intentaba e intentaba y a falta de 20 minutos un tremendo disparo de Diego Forlán desde fuera del área se coló en arco de Silva y supuso el 2-3. A lo largo de su carrera Diego demostraría que ese tipo de goles no eran casualidad.

De allí en más Uruguay se convenció de que se podía. Forlán y Darío se lo perdieron de forma increíble y los senegaleses ya no sabían que hacer. Entre Carini, Lembo y Montero se las arreglaban para alejar el peligro. Sin embargo, los minutos corrían y el empate no llegaba. Cuando en el minuto 86 el “Chengue” se dejó caer en el área y el árbitro volvió a pitar un inexistente penal las esperanzas reaparecieron. El encargado de ejecutar fue el “Chino” Recoba. Muchos pensaron (o pensamos, ya no me acuerdo) que lo erraba, pero el del Inter de Milán (que corrió como nunca ese segundo tiempo)  lo cambió por gol.

La última carga

Era el 3-3 y el milagro era posible. A eso de las 5 de la mañana en Uruguay no se escuchó el cantar del galló sino el grito desesperado de vamos, vamos.

Aún quedaba tiempo. Los senegaleses estaban entregados a punto tal de que movieron y la tiraron para afuera. Uruguay salió como loco en busca del gol de la clasificación.

El gol furioso del final, ese del que habla Tabaré Cardozo en su canción, parecía posible. Pero los minutos pasaban y las ocasiones no aparecían. Aunque justo es decir que si nerviosos estaban los uruguayos peor estaban los africanos. Sólo así se explica lo que hizo el golero de Senegal. Es que Uruguay logra un saque de banda que cae sobre el área, y Silva salió como desesperado lejísimos de su arco buscando despejar, pero antes un sudafricano resta de cabeza. El balón le cae a Gustavo Varela que viendo el arco libre le prende con buena dirección. Tres millones de corazones se paralizan cuando por el televisor ven que el disparo a media altura tiene destino de gol, y que ya ha sobrepasado la línea del golero, pero a un costado de la pantalla, en la línea, aparece un senegalés que la saca de cabeza, sin embargo, el balón sube, sube pero no se aleja.

La escena se congela. Los uruguayos vencen al sueño y abren aún más los ojos al ver al golero mal parado y al Chengue Morales elevándose para conectar el balón. Era el triunfo, era la clasificación, era un nuevo milagro celeste. Todos cabeceamos ese balón, Púa fue el que se vio por la tele, pero créanme que la cabeceamos todos. Fueron centésimas de segundo donde el relator se llenó la boca de gol, y el periodista vio pasar por su mente todos los sinónimos posibles de la palabra hazaña.

Pero sin embargo, no todo tiene un final feliz. El Chengue no se da cuenta de donde está parado y su cabezazo sale desviado de manera increíble.

Los lamentos, los insultos se mezclan con el Noooo !!!. El país entero se resigna ante el gol errado. Ya no hay tiempo para más y Senegal se mete en octavos.

Uruguay, con un gran plantel (pero no equipo) se vuelve a casa antes de tiempo. Pasarán 8 años para que vuelva a una justa mundialista …

El fútbol es un juego, donde hay tres resultados posibles, donde juegan los nuestros y juegan los rivales y donde a todos nos gusta, que digo nos gusta, nos obsesiona ganar. Pero no se puede ganar siempre y si bien es cierto que a los futboleros nos cuesta aceptarla, créanme que así, metiendo hasta el último momento y con el rival atrincherado en un arco , el sabor amargo de una derrota al menos se sazona con varias pizcas de orgullo.

Detalles

Senegal: Tony Sylva, Ferdinand Coly (Habib Beye 63), Pape Malik Diop, Lamine Diatta, Omar Daf, Alassane Ndour (Amdy Faye 76), Aliou Cisse (capt), Pape Bouba Diop, Khalilou Fadiga, Henri Camara (Moussa N’Diaye 67), El-Hadji Diouf.

Uruguay: Fabian Carini, Alejandro Lembo, Gonzalo Sorondo (Mario Regueiro 32), Paolo Montero (capt), Marcelo Romero (Diego Forlan 45), Pablo Garcia, Gustavo Varela, Dario Rodriguez, Alvaro Recoba, Dario Silva, Sebastian Abreu (Richard Morales 45).

Goles Fadiga 20 pen, Papa Bouba Diop 26, 38,  Morales 47, Forlan 69, Recoba 89 pen..

Anuncios

Posted in La Huella | Etiquetado: , , , , | Leave a Comment »

La huella: Los daneses nos marcaron a fuego

Posted by sergiopalay en marzo 22, 2012

Uruguay llegó a México 86 con hambre de gloria. Las inexplicables ausencias en Argentina 78 y España 82 habían sido mitigadas con la conquista de la Copa de Oro de 1980 y la Copa América de 1983.
La eliminatoria había sido dura pero de la mano de Venancio Ramos, y con limonazo incluido, Uruguay había superado a Ecuador y Chile.

Antes de partir la prensa especializada señalaba a Enzo Francescoli como uno de los tres mejores jugadores del momento, sólo superado por Diego Maradona y Michel Platini.

Un debut esperanzador

En el debut, el equipo dirigido por el Profesor Omar Borrás había estado a minutos de dar la gran sorpresa ante Alemania. El “Hormiga”, Antonio Alzamendi, adelantó a los celestes e incluso Francescoli pudo sentenciar el juego en una jugada en la que desparramó al meta Schumacher justó cuando la señal televisiva se cortaba. Sin embargo, el disparo del Enzo salió lamiendo el palo y Uruguay se perdió el segundo. Al final Alemania empataba y ambos equipos daban por bueno el resultado.
Paralelamente Dinamarca vencía  a la Escocia de Alex Fergusson (que por ese entonces no era Sir) por 1-0 con una gran actuación de un tal Elkjaer Larsen.
De esta forma ambos equipos llegaron al encuentro del 8 de junio de 1986  en la ciudad de Neza.

El peor partido de la historia

Uruguay, fiel a su estilo, saltó al campo de juego con un 4-4-3 bien definido. Borrás dio entrada a Mario Saralegui por el “Chifle” Barrios y el resto fueron los mismos hombres que días atrás habían brillado ante Alemania.

Lee el resto de esta entrada »

Posted in Deportes, Fútbol, La Huella | 2 Comments »

La huella: Obdulio le pegó con el alma (Uruguay 2 – España 2 …Brasil 1950)

Posted by sergiopalay en marzo 6, 2012

Imagen

Ríos de tinta se han escrito del famoso triunfo uruguayo en Maracaná. Sin embargo, antes de llegar a esa final hubo un camino previo que incluyó el único encuentro en el que Uruguay no pudo retirarse victorioso en esa Copa del Mundo …

Estamos hablando del partido jugado el 9 de julio de 1950, en el estadio Pacaembú de San Pablo, donde los celestes sufrieron y mucho para empatar con España en dos tantos por bando.

Lo importante es competir

Uruguay venía precedido de una enorme fama gracias a sus dos títulos olímpicos y el Mundial del 30. Sin embargo el por entonces presidente de la AUF, Don Américo Gil bajaba la pelota haciendo unas curiosos declaraciones “Uruguay sólo ha venido a este campeonato a encontrarse con sus hermanos de todo el Mundo. Ganaremos o perderemos, eso depende del juego, de la suerte, pero al fin habremos conseguido nuestro propósito que es hermanarnos más áun”. Seguramente Obdulio y los suyos tenía otra ide …

No se conocían

En las horas previas al encuentro, tanto españoles como uruguayos se mostraban optimistas. Sin embargo el dato curioso es que pese a estar jugándose una llave final de Campeonato del Mundo, ninguno de los entrenadores había visto a su rival.

Pero la prensa “especializada” europea si lo había hecho y concluía que España debía aprovechar las debilidades defensivas de un equipo uruguayo que se negaba a utilizar el sistema inglés y prefería jugar con estilo propio.

España había ganado sus tres encuentros en el campeonato. Debutó venciendo a Estados Unidos 3-1, le ganó luego a Chile 2-0 y por último dio cuenta de  Inglaterra por 1-0.
Mientras tanto Uruguay apenas había vencido a Bolivia por 8-0

Uruguay comienza ganando

En las primeras de cambio ya se vio que los ataques superarían a las defensas. Alcides Edgardo Ghighia era incontenible para Gonzalvo II. Por eso no extrañó que en el minuto 21 el defensor quedara mirando el número del veloz puntero que tras escapar disparó cruzado a media altura venciendo así al meta Ramallets.

La reacción española

El gol sacudió a una España que comenzó a dominar el encuentro en busca del empate.
La insistencia de los españoles tuvo su premio en el minuto 37 cuando Basora pudo anticiparse al “negro” Andrade y conectar de cabeza un envío lanzado por Gaiza. Un par de minutos más tarde, Molowny, sustituto del lesionado Panizo, dribleo un par de hombres y cedió a Basora quién volvió a ajusticiar a Máspoli.
Con ese resultado se fueron al descanso. Al regresar Uruguay comenzó a adueñarse del trámite del encuentro. Primero fue Parra quien cortó justo cuando Schiaffino se iba expreso al gol y luego fue el meta Ramallets el que se lució ante un disparo del Pepe.
España también atacaba pero sin tanta contundencia como en la primera parte.

Con fé para el segundo tiempo

Al promediar el complemento una jugada propia de esos tiempos. Ghighia entra al área en velocidad y el portero español se arroja con todo a por el balón. El delantero uruguayo prefiere saltar al portero y renunciar a la búsqueda del balón para no poner en riesgo la integridad de su colega. El meta se incorpora y se abraza con el delantero uruguayo

Promediando los veinte minutos España parece mejor. Igoa, un veloz extremo, perdona dos veces a Uruguay. El centrodelantero Zarra no parece estar en su día y también falla alguna ocasión.
En Uruguay Míguez, Ghigghia y Schiaffino lo intentan, pero parecen cansados. Pero a los 28 minutos aparece el capitán.

Un TZ de Obdulio

Ya con la lluvia presente el “Negro” Obdulio recibe el balón y sin preparación ninguna disparó desde 40 metros. Un TZ diría hoy Rodrigo Romano.
La pelota, rozada por el meta español, golpea el poste y queda besando las piolas.
Era el dos a dos que a la postre y pese a algunos intentos sería definitivo.
Con el tiempo Obdulio diría acerca de su gol: “La cancha estaba muy pesada y tuve mucha suerte, porque la pelota se coló entre un montón de jugadores y el guardameta español no pudo verla. Es el azar. En el fútbol ocurre a menudo. De lo que estoy seguro es que le pegué al balón con toda mi alma. Toda el alma”.

Uruguay posteriormente sufrió lo indecible para vencer a Suecia por 3-2 y España que protestó sin suerte por tener que volver a viajar a Río cayó derrotada 6-1 ante Brasil.
El partido con España fue el único que Uruguay no pudo ganar en el Mundial del 50.  La celeste luchó y como dijo Obdulio logró el punto con el alma.

Detalles:

España: Ramallets, Gabriel Alonso, Parra, Gonzalvo II, Gonzalvo III, Puchades, Basora, Igoa, Zarra, Molowny, Gaínza (Cap.).

Uruguay: Máspoli, Matías González, Tejera, J. C. González, Obdulio Varela, Rodríguez Andrade, Ghiggia, Julio Pérez, Míguez, Schiaffino, Vidal.

Goles:
1-0 Ghiggia (29′), 1-1 Basora (37′), 1-2 Basora (39′), 2-2 Obdulio Varela (73′)

Posted in Deportes, Fútbol, La Huella | Etiquetado: , , , , , | Leave a Comment »

La huella: El día que el corazón no alcanzó (Hungría 4 – Uruguay 2)

Posted by sergiopalay en febrero 28, 2012

Las páginas de gloria del fútbol uruguayo no necesariamente siempre se han escrito en victorias. La famosa garra charrúa basa su fama en partidos como este …

En el año 1954 Uruguay llegaba a Suiza precedido de una enorme fama. No era para menos. Dos veces Campeón del Mundo los recuerdos de la final ganada en Maracaná todavía estaban latentes.

Los celestes, nuevamente dirigidos por Juan López, estaban entre los favoritos a llevarse el torneo, por lo que no extrañó que en la fase de grupo venciesen primero a Checoslovaquia por 2-0 y luego a Escocia por 7-0.
En cuartos de final, Uruguay derrotó a Inglaterra por 4-2, pero pagó muy cara su victoria pues su capitán, Obdulio Varela, se lesionó al festejar lo que sería su último gol con la camiseta celeste.

Uruguay conseguía así su pase a semifinales. El 30 de junio, en la ciudad de Lausana, debió enfrentar a la sensación del torneo, Hungría.

Hungría, un gran equipo.

Dicen los que la vieron que la húngara era la maquinaria de fútbol más perfecta de la historia de este deporte. Su paso por el torneo había sido arrollador. Un 9-0 ante Corea del Sur, un 8-3 ante Alemania (que jugó con suplentes) y un 4-2 a Brasil en cuartos hacían que los húngaros acapararán las portadas de todos los periódicos.

Sin embargo, para el encuentro con Uruguay no las tenían todas consigo. Su capitán, el gran
Ferenk Puskas, no podía ser de la partida a causa de un golpe desleal recibido en el encuentro frente a Alemania. La presencia de la estrella húngara estuvo en duda hasta último momento. Sin embargo, el entrenador, decidió no alinearle al ver que la lluvia y el mal estado del campo podía ahondar más la lesión.

En Uruguay las bajas del “Pardo” Abaddie y el “Cotorra” Míguez también eran difíciles de disimular. Hohberg, un potente centrodelantero cordobés que desde 1948 jugaba en Peñarol, había sido el elegido para comandar la ofensiva.

Comenzamos perdiendo

A los 14 minutos, Czibor, un extremo veloz y endiablado, adelantó a los magiares. Tras el gol los húngaros siguieron insistiendo y fue allí donde se agigantaron las figuras de William Martínez  en el centro del campo y sobretodo de Rodríguez Andrade en defensa.

De a poco Uruguay se fue animando. “Pepe” Schiafino y Javier Ambrois generaban posibilidades pero ni Souto  ni Hohberg parecían estar en la conversación.
Hungría, sorprendida por el fútbol de los celestes, no renunciaba al ataque y fue así que al inicio de la segunda parte Hidegkuti conectó un centro y marcó el segundo tanto contando con la complicidad de un estático Roque Gastón Máspoli.

Pese a estar dos goles abajo Uruguay siguió insistiendo. Hooberg tuvo el tanto en dos ocasiones pero sus disparos no fueron todo lo preciso que se esperaban.

El “Pepe” frotó la lámpara y apareció Hoohberg

Hungría controlaba el juego pero Uruguay reaccionó y fue una tromba en los últimos 25 minutos. Una gran jugada armada entre el “Pepe” Schiaffino y Ambrois le posibilitó a Hohberg  concretar el 1-2 a falta de 15 minutos.

Uruguay atacaba insistentemente y Hungría se limitaba a esperar con siete hombres en retaguardia. El 2-1 parecía sellado pero, a falta de tres minutos, nuevamente apareció Schiaffino rompiendo la defensa y cediendo al balón a Hohberg. El goleador eludió al meta Grosycs y tuvo resto suficiente para disparar fuerte y arriba haciendo estéril el cierre de los zagueros húngaros.
El estadio, ya decididamente volcado del lado de los uruguayos estalló. Y mientras los húngaros se tomaban la cabeza y los fotógrafos invadían el campo, Hohberg cayó al piso como fulminado.

Paralizó corazones

La emoción, del jugador fue tal que tuvo que ser asistido para volver a la cancha. La imagen del jugador sentando en el campo mientras se le masajeaba el pecho es una de las mejores postales de la historia de la Copa del Mundo.
Segundos antes, Don Carlos Solé se quebraba la voz gritando ” goool, goool uruguayo, Hohberg, goool uruguayo, Hohberg, el león herido sacude su melena” y se excusaba “no puedo seguir trasmitiendo”.

La famosa garra charrúa volvía a aparecer y el corazón de los uruguayos seguía viviendo emociones. En la última jugada el “Pepe” Schiaffino (ese que al que Pelé se olvidó de nombrar en la lista de 100 mejores jugadores historia) elude al golero y dispara a puerta vacía pero la pelota queda muerta en un charco existente en el área chica y Lórant cierra con lo justo.

En el alargue la suerte no acompañó

Sonó el pitazo final y ambos equipos, exhaustos, se prepararon para la prórroga. Ya se sabía que Alemania había vencido a Austria por 6-1 y era finalista.
En el alargue el encuentro siguió siendo de ida y vuelta. El “Pepe” estrelló dos balones en los postes, pero los húngaros también hacían lo suyo complicando sobretodo con centros.
Nadie se movía de sus asientos. La emoción eran enorme. El “negro” Rodríguez Andrade tuvo que salir unos momentos por lesión y Hungría no perdonó. La baja del mejor defensa celeste fue clave. Kocsis, un delantero fuera de serie, se aprovechó de ello, ganó dos veces en el área y marcó dos goles.

Las consecuencias de la batalla

Uruguay cayó de pie, cedió su invicto de treinta años en un partido en el que la prensa especializada definió como el partido del siglo.
El propio entrenador húngaro, confesó al finalizar el encuentro “Hemos derrotado no solo al mejor equipo de este mundial sino al que jamás nos haya enfrentado”.

Curiosamente días más tarde Hungría no pudo gritar campeón. Pese a comenzar ganando 2-0, los húngaros vieron como Alemania se quedaba con el título. Muchos dicen que  pagaron carísimo el desgaste ante los uruguayos.

Para Uruguay fue el fin de un ciclo exitoso. El equipo de Juan López, cargado de gloria, tuvo que morder el polvo ante los húngaros. Al retirarse del campo en medio de llantos y desconsuelo, los uruguayos dieron su última gran lección: Los triunfos hacen historia, pero dejar la vida en la cancha también deja su huella.

 Detalles

Hungría (4): Grosics, Buzanszky, Loránt, Lantos, Bozsik, Zakarias, Budai, Kocsis, Palotas, Hidegkuti, Czibor. DT. Sebes

Uruguay (2): Máspoli, William Martínez, José Santamaría, Víctor Rodríguez Andrade, Néstor Carballo, Luis Cuz, Rafael Souto, Javier Ambrois, Juan Eduardo Hohberg, Juan Alberto Schiafino, Carlos Borges. DT: coach: Juan López

Goles: Czibor 14′ (Hungria) Hidegkuti 46′ (Hungría) Hohberg 75′, 86′ (Uruguay)
Kocsis 111′, 116′ (Hungría)

Posted in Fútbol, La Huella | Etiquetado: , , , | 3 Comments »