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Página personal de Sergio Palay

Goleadores Olímpicos: Horacio López el goleador a color

Posted by sergiopalay en julio 18, 2012

Tras recordar las actuaciones de nuestros otros dos goleadores olímpicos, Adesio Lombardo y Oscar Moglia, esta semana nos llega el turno de culminar (ojala sea por ahora) con el repaso. El turno es para actuación de Horacio “Tato” López en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles cuando ya existía la televisión a color.

Los Ángeles 84

Aquellos fueron unos juegos especiales puesto que tras el boicot de Estados Unidos (y otros
países) a Moscú 1980, los soviéticos y otras delegaciones de Europa del Este pagaron con la misma
moneda y no se presentaron a los JJOO disputados en USA.
Más allá de ello, Uruguay tenía equipo como para pelearle a cualquiera como lo había demostrado el año anterior en el Preolímpico de San Pablo. Otra nota que no puede pasar desapercibida que el básquetbol y en especial la persona de Carlos Peinado fueron distinguidos con el honor de llevar la bandera uruguaya en la ceremonia inaugural.

Horacio López
Sobre Tato  que más podemos decir. Es fácil para los que nacimos en la década del 70
identificarlo como el mejor jugador que vimos en nuestras canchas. Profesional como pocos López
dominaba el rebote, podía trasladar el balón pese a sus 2 metros de estatura, asistía y por supuesto
anotaba tanto de adentro como de afuera.
Repasando rápidamente su carrera nos encontramos que surgió en Bohemios, tuvo un pasaje por la
Universidad de Quincy y la Universidad de Huitchinson y regresó al albimarrón donde conquistó tres títulos Federales (campéón 1981,1983,1984). Campeón Sudaméricano en el 1981, fue goleador de la celeste en varios torneos (a modo de ejemplo el Preolímpico de Portland cuando apareció el primer Dream Team). Jugó en Italia junto al mítico Oscar defendiendo al Movil Girgi. Ídolo en Argenina, siendo Campeón Sudamericano de Clubes, su leyenda creció aún más en Brasil donde lidero al Franca a la conquista del campeonato brasileño. Sporting, Welcome, Neptuno y Aguada fueron otros equipos que disfrutaron de un Tato que caso curioso se retiró en plena vigencia cuando era la gran estrella de nuestro básquetbol.

Ya en los Juegos
Los juegos Olímpicos para Tato eran un evento muy especial. Desde lo deportivo porque tenía la
posibilidad de demostrar todo su potencial tras haberse quedado fuera del Mundial de 1982 por
problemas con la dictadura. Y desde lo social porque como muy bien cuenta en su libro “La vereda del destino” (lectura obligatoria para todo aquel que admira a esta figura) la cita implicaba algunas
cosas más como la posibilidad de protestar por cosas que no estaban bien el Mundo. Al final Tato
tendría que contentarse con algunas frases polémicas en las conferencias de prensa , usar una camiseta en la Villa que decía “No USA soldiers in Nicaragua” y eso si, brillar sobre la pista.

El calendario
A Uruguay le tocó en suerte el grupo B junto con: Francia, España, Canadá, China y Estados Unidos.Mientras tanto en el grupo A se ubicaron: Yugoslavia, Brasil, Italia, Alemania, Australia y Egipto.
Luego de una serie de infortunadas prácticas y problemas con la Federación, “Pirulo” Etchamendy
decidió que estos eran los doce hombres que viajarían a Los Ángeles: Víctor J. Frattini, Luis
Eduardo Larrosa, Horacio “Tato” López, Juan C. Mignone, Hebert J. Núñez, Walter Pagani, Carlos
Peinado, Julio Pereyra, Luis Eduardo Pierri, Wilfredo Ruiz, Álvaro Tito y Horacio Perdomo.

La fase de grupos
En el inicio del torneo Uruguay sorprendió a todos venciendo a Francia por 91 a 86. López anotó 30
puntos los que unidos con 22 de Fefo Ruiz sirvieron para ganar en alargue (empate en 73) a los
galos.
El segundo encuentro no fue positivo. España con un Epi (años más tarde abanderado olímpico en
Barcelona 92) tremendo venció a Uruguay 107 a 90. López aportó 20 puntos.
El tercer juego suponía sin dudas una recreación. Pese a que los Estados Unidos concurrían con un
equipo de universitarios, su potencial era infinitamente superior al del resto.
Jugadores como Michael Jordán, Sam Perkins, Chris Mullin o Patrick Ewing hacían las delicias de
todos. Uruguay aguantó los primeros 10 minutos e incluso llegó a estar por delante en el marcador.
Sin embargo, la enorme rotación de los yankees hizo estériles los esfuerzos celestes. Al medio
tiempo ya la diferencia era grande 58 37. En el final Estados Unidos ganó con un cómodo 104 – 68 en donde sólo “Tato” se destacó en Uruguay con 24 puntos.
El cuarto partido parecía marcar el camino del adiós. Canadá vencía a los celestes 95 a 89. Tato
apenas anotaba 13 puntos y las cosas se complicaban.
La celeste  llevaba tres derrotas consecutivas y debía vencer a China para poder seguir en el
torneo. China, que por ese entonces ya contaba con jugadores tan altos como  Yao Ming, ya había dado muestras de su potencial al vencer a Francia por un doble.
La victoria era impostergable y Uruguay, pese a sufrir bastante más de lo previsto, terminó ganando
por siete puntos con una gran actuación de Horacio López quién conquisto 19 unidades.
Con dos victorias y tres derrotas, Uruguay alcanzaba el cuarto lugar del grupo y se clasificaba para
enfrentar a Yugoslavia, primero de la otra serie.

Los cruces para el sexto puesto.
Los cuartos de final nos emparejaban con una imposible Yugoslavia. Petrovic, comandó un euqipo que venció a Uruguay 110 a 82. López hizo 27 puntos que le sirvieron para superar en el goleo al hasta ese entonces era el máximo anotador del equipo, Fefo Ruiz.
La derrota ante Yugoslavia nos condenaba a luchar por los puestos que iban del quinto al octavo.
El cruce indicaba a la siempre difícil Australia. Los “canguros” habían derrotado a Brasil y vendido
caro su derrota ante España en cuartos de final.
La primer parte fue pareja, pero en el segundo tiempo Australia se distanció. Sin embargo, al
influjo de la capacidad anotadora de Tato y Fefo, Uruguay dio vuelta el marcador y salio victorioso.
El 101 – 95 se dio con 28 puntos de nuestros dos máximo encestadores.
El último encuentro ante Italia nos deparó el sexto puesto. Los europeos ganaron 111 a 102 en un
partido en el que el italiano Riva hizo 40 puntos y Horacio López se despidió de los JJOO marcando
39 unidades.

Al final Horacio López cerró su participación en los JJOO convirtiendo 199 puntos en ocho  juegos, con un promedio de 24.8 puntos por encuentro. En lo individual su actuación sin dudas fue decisiva para permitirle dar el salto hacia Europa.  En lo colectivo lo de Los Ángeles es uno de los últimos grandes orgullos del baloncesto uruguayo.

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