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La huella: El día que el corazón no alcanzó (Hungría 4 – Uruguay 2)

Posted by sergiopalay en febrero 28, 2012

Las páginas de gloria del fútbol uruguayo no necesariamente siempre se han escrito en victorias. La famosa garra charrúa basa su fama en partidos como este …

En el año 1954 Uruguay llegaba a Suiza precedido de una enorme fama. No era para menos. Dos veces Campeón del Mundo los recuerdos de la final ganada en Maracaná todavía estaban latentes.

Los celestes, nuevamente dirigidos por Juan López, estaban entre los favoritos a llevarse el torneo, por lo que no extrañó que en la fase de grupo venciesen primero a Checoslovaquia por 2-0 y luego a Escocia por 7-0.
En cuartos de final, Uruguay derrotó a Inglaterra por 4-2, pero pagó muy cara su victoria pues su capitán, Obdulio Varela, se lesionó al festejar lo que sería su último gol con la camiseta celeste.

Uruguay conseguía así su pase a semifinales. El 30 de junio, en la ciudad de Lausana, debió enfrentar a la sensación del torneo, Hungría.

Hungría, un gran equipo.

Dicen los que la vieron que la húngara era la maquinaria de fútbol más perfecta de la historia de este deporte. Su paso por el torneo había sido arrollador. Un 9-0 ante Corea del Sur, un 8-3 ante Alemania (que jugó con suplentes) y un 4-2 a Brasil en cuartos hacían que los húngaros acapararán las portadas de todos los periódicos.

Sin embargo, para el encuentro con Uruguay no las tenían todas consigo. Su capitán, el gran
Ferenk Puskas, no podía ser de la partida a causa de un golpe desleal recibido en el encuentro frente a Alemania. La presencia de la estrella húngara estuvo en duda hasta último momento. Sin embargo, el entrenador, decidió no alinearle al ver que la lluvia y el mal estado del campo podía ahondar más la lesión.

En Uruguay las bajas del “Pardo” Abaddie y el “Cotorra” Míguez también eran difíciles de disimular. Hohberg, un potente centrodelantero cordobés que desde 1948 jugaba en Peñarol, había sido el elegido para comandar la ofensiva.

Comenzamos perdiendo

A los 14 minutos, Czibor, un extremo veloz y endiablado, adelantó a los magiares. Tras el gol los húngaros siguieron insistiendo y fue allí donde se agigantaron las figuras de William Martínez  en el centro del campo y sobretodo de Rodríguez Andrade en defensa.

De a poco Uruguay se fue animando. “Pepe” Schiafino y Javier Ambrois generaban posibilidades pero ni Souto  ni Hohberg parecían estar en la conversación.
Hungría, sorprendida por el fútbol de los celestes, no renunciaba al ataque y fue así que al inicio de la segunda parte Hidegkuti conectó un centro y marcó el segundo tanto contando con la complicidad de un estático Roque Gastón Máspoli.

Pese a estar dos goles abajo Uruguay siguió insistiendo. Hooberg tuvo el tanto en dos ocasiones pero sus disparos no fueron todo lo preciso que se esperaban.

El “Pepe” frotó la lámpara y apareció Hoohberg

Hungría controlaba el juego pero Uruguay reaccionó y fue una tromba en los últimos 25 minutos. Una gran jugada armada entre el “Pepe” Schiaffino y Ambrois le posibilitó a Hohberg  concretar el 1-2 a falta de 15 minutos.

Uruguay atacaba insistentemente y Hungría se limitaba a esperar con siete hombres en retaguardia. El 2-1 parecía sellado pero, a falta de tres minutos, nuevamente apareció Schiaffino rompiendo la defensa y cediendo al balón a Hohberg. El goleador eludió al meta Grosycs y tuvo resto suficiente para disparar fuerte y arriba haciendo estéril el cierre de los zagueros húngaros.
El estadio, ya decididamente volcado del lado de los uruguayos estalló. Y mientras los húngaros se tomaban la cabeza y los fotógrafos invadían el campo, Hohberg cayó al piso como fulminado.

Paralizó corazones

La emoción, del jugador fue tal que tuvo que ser asistido para volver a la cancha. La imagen del jugador sentando en el campo mientras se le masajeaba el pecho es una de las mejores postales de la historia de la Copa del Mundo.
Segundos antes, Don Carlos Solé se quebraba la voz gritando ” goool, goool uruguayo, Hohberg, goool uruguayo, Hohberg, el león herido sacude su melena” y se excusaba “no puedo seguir trasmitiendo”.

La famosa garra charrúa volvía a aparecer y el corazón de los uruguayos seguía viviendo emociones. En la última jugada el “Pepe” Schiaffino (ese que al que Pelé se olvidó de nombrar en la lista de 100 mejores jugadores historia) elude al golero y dispara a puerta vacía pero la pelota queda muerta en un charco existente en el área chica y Lórant cierra con lo justo.

En el alargue la suerte no acompañó

Sonó el pitazo final y ambos equipos, exhaustos, se prepararon para la prórroga. Ya se sabía que Alemania había vencido a Austria por 6-1 y era finalista.
En el alargue el encuentro siguió siendo de ida y vuelta. El “Pepe” estrelló dos balones en los postes, pero los húngaros también hacían lo suyo complicando sobretodo con centros.
Nadie se movía de sus asientos. La emoción eran enorme. El “negro” Rodríguez Andrade tuvo que salir unos momentos por lesión y Hungría no perdonó. La baja del mejor defensa celeste fue clave. Kocsis, un delantero fuera de serie, se aprovechó de ello, ganó dos veces en el área y marcó dos goles.

Las consecuencias de la batalla

Uruguay cayó de pie, cedió su invicto de treinta años en un partido en el que la prensa especializada definió como el partido del siglo.
El propio entrenador húngaro, confesó al finalizar el encuentro “Hemos derrotado no solo al mejor equipo de este mundial sino al que jamás nos haya enfrentado”.

Curiosamente días más tarde Hungría no pudo gritar campeón. Pese a comenzar ganando 2-0, los húngaros vieron como Alemania se quedaba con el título. Muchos dicen que  pagaron carísimo el desgaste ante los uruguayos.

Para Uruguay fue el fin de un ciclo exitoso. El equipo de Juan López, cargado de gloria, tuvo que morder el polvo ante los húngaros. Al retirarse del campo en medio de llantos y desconsuelo, los uruguayos dieron su última gran lección: Los triunfos hacen historia, pero dejar la vida en la cancha también deja su huella.

 Detalles

Hungría (4): Grosics, Buzanszky, Loránt, Lantos, Bozsik, Zakarias, Budai, Kocsis, Palotas, Hidegkuti, Czibor. DT. Sebes

Uruguay (2): Máspoli, William Martínez, José Santamaría, Víctor Rodríguez Andrade, Néstor Carballo, Luis Cuz, Rafael Souto, Javier Ambrois, Juan Eduardo Hohberg, Juan Alberto Schiafino, Carlos Borges. DT: coach: Juan López

Goles: Czibor 14′ (Hungria) Hidegkuti 46′ (Hungría) Hohberg 75′, 86′ (Uruguay)
Kocsis 111′, 116′ (Hungría)

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3 comentarios to “La huella: El día que el corazón no alcanzó (Hungría 4 – Uruguay 2)”

  1. […] Uruguay vs Hungría. Los charrúas pierden el invicto en campeonatos del mundo. Tras el 2-0 de los húngaros y los dos […]

  2. José Luis Gonzalez said

    Cabe señalar que lo que hobberg padeció y que lo muestra sentado mientras le masajean el pecho, fue un infarto como se reconoció después. A pesar de ello permaneció en el campo de juego. Hobberg, nacido en Córdoba (Argentina) se entregó entero jugando por la celeste. El pueblo uruguayo lo lleva en su corazón.

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